Juan Carlos Pinto Rodríguez (12 de febrero de 1993 – 13 de febrero de 1996)
Juan Carlos Pinto Rodríguez nació el 28 de noviembre de 1968 en Tecomán, Col. Cursó la primaria y secundaria y preparatoria en escuelas públicas, posteriormente ingresó a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, donde alcanzó el grado de Licenciado en Administración Pública, generación 1987-1992.
Su interés por la ciencia política y las cuestiones de gobierno lo llevaron a estudiar un Diplomado en Estudios Políticos, en la misma Facultad. Su vocación política se manifestó desde su adolescencia cuando participó en el seccional del PRI en el centro de la ciudad de Tecomán, donde fue coordinador de los jóvenes. Después, participó en el comité directivo municipal del FJR en Colima, mientras cursaba su licenciatura. Cuando regresó a Tecomán se dedicó a formar y reformar el FJR en el municipio iguanero; era la época de la transición estructural y nominal entre el Movimiento Estatal de la Juventud Revolucionaria (MEJR) y el Frente Juvenil Revolucionario.
Uno de los grandes logros de la organización en el año de 1989 fue la gestión de cuantiosas becas estudiantiles ante la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). Esas becas dejaron profunda huella entre los beneficiarios tecomenses, porque ellos se sorprendían positivamente debido al importante monto de las becas, que sirvieron para que esos jóvenes continuaran sus estudios.
Su participación en el FJR - Tecomán sirvió de base para su postulación como Presidente del CDE del FJR – Colima en el periodo 1993-1996 (12 de febrero de 1993 - 13 de febrero de 1996). Yo fui muy puntual, me quedaba claro que eran tres años exactos y debía dar oportunidad a las nuevas generaciones.
En 1992 Juan Carlos Pinto fue postulado a regidor en el H. Ayuntamiento de Tecomán. Él fue el regidor más joven de su época y, de hecho, siendo regidor, llegó al CDE del FJR - Colima. Sus principales colaboradores en el Frente fueron Juan Manuel Zermeño Cedeño, David Monroy, Edgar Osiris Alcaraz Saucedo, Felipe Lázaro Barajas, Dora Alicia Carrillo Preciado y otros compañeros muy talentosos.
Juan Manuel Zermeño Cedeño inició su participación en una cartera menor, pero con su trabajo fue escalando posibilidades hasta que tuvo la oportunidad de ser el relevo de Juan Carlos Pinto Rodríguez en la presidencia del FJR - Colima.
En el periodo 1993 - 1996 uno de los programas más fuertes de la organización fue la gestión social a favor de los jóvenes, principalmente. Las becas educativas y el trabajo ecologista fueron otros dos pilares del FJR. El programa Suma tuvo un reconocimiento del FJR nacional, porque los frentistas colimenses hacían brigadas ecologistas con el compromiso de la participación de jóvenes de todos los municipios. Cientos de muchachos con la camiseta del Frente limpiaban los márgenes de los ríos y diversos espacios públicos, además de hacer labores de reforestación.
El evento Señorita Juventud se convirtió en un evento de gran calidad, muy esperado cada año. Tenían a las muchachas concentradas durante una semana para prepararlas y las finales eran en el edificio de Casa de la Cultura. Los premios para las ganadoras eran muy atractivos e incluían viajes en avión y otros estímulos. Fue un excelente foro para la promoción del FJR y para la proyección de sus integrantes a cargos de tres tipos: en la administración pública estatal y municipal, en cargos partidarios y en cargos de elección popular. En ese tiempo se lo logró una cifra record de posiciones, el FJR tuvo siete posiciones de regidores en los diferentes municipios, mientras el partido de la mal llamada izquierda mexicana tenía 11 regidores en la entidad. Es decir, que el nivel político de la organización juvenil casi alcanzaba al de otro partido político.
Durante la gestión de Pinto Rodríguez en el FJR, dio inicio una dinámica de poder que se ha convertido en un paradigma para las elites locales. Se logró que los jóvenes que participaban en las campañas políticas, una vez que los candidatos a alcaldes ganaban, los jóvenes políticos del FJR tuvieran a su cargo la oficina de atención ciudadana o gestión social. Esa dinámica de integración y negociación surgió durante el mandato frentista de Juan Carlos Pinto.
De esa manera, se nombró a un joven del FJR como director de atención ciudadana en Villa de Álvarez. En el municipio de Colima se logró el nombramiento de José Martínez Paredes y otros jóvenes destacados. Asimismo, se lograron nombramientos en cada municipio de la entidad. La dinámica se volvió automática y siempre estuvo basada en el trabajo constante de los integrantes del FJR. En todo momento se tuvo presente que el Frente es una organización política que busca el poder y aspira a ocupar regidurías, cargos partidarios, cargos administrativos y hasta diputaciones locales y alcaldías.
En el periodo de referencia, en la organización se tuvo bien claro cómo trascender de generación en generación y se promovió bastante la capacitación política. Por eso, hasta la fecha es bien conocida a nivel nacional la generación de los noventa, a la que pertenecen líderes muy importantes como Javier Guizar Macías, quien fue líder del FJR nacional y hoy es Presidente del PRI en Jalisco. Otro ejemplo es Roberto Andrade, quien fue gobernador de Tabasco. El actual gobernador de Durango también pertenece a esa generación.
El FJR fue el espacio idóneo para la superación de muchos jóvenes que se reunían periódicamente para evaluar y planear actividades. Una sesión histórica fue la que trató sobre la expulsión de un miembro del Frente, quien fue identificado como indeseable y era una amenaza para la organización. El Comité tuvo el respaldo del CDE del PRI para desterrar a ese joven que traicionó al partido. El tiempo les dio la razón, porque muchos años después ese joven apareció en prensa, en las páginas de policíacas, como un delincuente consumado.
Juan Carlos Pinto Rodríguez nació el 28 de noviembre de 1968 en Tecomán, Col. Cursó la primaria y secundaria y preparatoria en escuelas públicas, posteriormente ingresó a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, donde alcanzó el grado de Licenciado en Administración Pública, generación 1987-1992.
Su interés por la ciencia política y las cuestiones de gobierno lo llevaron a estudiar un Diplomado en Estudios Políticos, en la misma Facultad. Su vocación política se manifestó desde su adolescencia cuando participó en el seccional del PRI en el centro de la ciudad de Tecomán, donde fue coordinador de los jóvenes. Después, participó en el comité directivo municipal del FJR en Colima, mientras cursaba su licenciatura. Cuando regresó a Tecomán se dedicó a formar y reformar el FJR en el municipio iguanero; era la época de la transición estructural y nominal entre el Movimiento Estatal de la Juventud Revolucionaria (MEJR) y el Frente Juvenil Revolucionario.
Uno de los grandes logros de la organización en el año de 1989 fue la gestión de cuantiosas becas estudiantiles ante la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). Esas becas dejaron profunda huella entre los beneficiarios tecomenses, porque ellos se sorprendían positivamente debido al importante monto de las becas, que sirvieron para que esos jóvenes continuaran sus estudios.
Su participación en el FJR - Tecomán sirvió de base para su postulación como Presidente del CDE del FJR – Colima en el periodo 1993-1996 (12 de febrero de 1993 - 13 de febrero de 1996). Yo fui muy puntual, me quedaba claro que eran tres años exactos y debía dar oportunidad a las nuevas generaciones.
En 1992 Juan Carlos Pinto fue postulado a regidor en el H. Ayuntamiento de Tecomán. Él fue el regidor más joven de su época y, de hecho, siendo regidor, llegó al CDE del FJR - Colima. Sus principales colaboradores en el Frente fueron Juan Manuel Zermeño Cedeño, David Monroy, Edgar Osiris Alcaraz Saucedo, Felipe Lázaro Barajas, Dora Alicia Carrillo Preciado y otros compañeros muy talentosos.
Juan Manuel Zermeño Cedeño inició su participación en una cartera menor, pero con su trabajo fue escalando posibilidades hasta que tuvo la oportunidad de ser el relevo de Juan Carlos Pinto Rodríguez en la presidencia del FJR - Colima.
En el periodo 1993 - 1996 uno de los programas más fuertes de la organización fue la gestión social a favor de los jóvenes, principalmente. Las becas educativas y el trabajo ecologista fueron otros dos pilares del FJR. El programa Suma tuvo un reconocimiento del FJR nacional, porque los frentistas colimenses hacían brigadas ecologistas con el compromiso de la participación de jóvenes de todos los municipios. Cientos de muchachos con la camiseta del Frente limpiaban los márgenes de los ríos y diversos espacios públicos, además de hacer labores de reforestación.
El evento Señorita Juventud se convirtió en un evento de gran calidad, muy esperado cada año. Tenían a las muchachas concentradas durante una semana para prepararlas y las finales eran en el edificio de Casa de la Cultura. Los premios para las ganadoras eran muy atractivos e incluían viajes en avión y otros estímulos. Fue un excelente foro para la promoción del FJR y para la proyección de sus integrantes a cargos de tres tipos: en la administración pública estatal y municipal, en cargos partidarios y en cargos de elección popular. En ese tiempo se lo logró una cifra record de posiciones, el FJR tuvo siete posiciones de regidores en los diferentes municipios, mientras el partido de la mal llamada izquierda mexicana tenía 11 regidores en la entidad. Es decir, que el nivel político de la organización juvenil casi alcanzaba al de otro partido político.
Durante la gestión de Pinto Rodríguez en el FJR, dio inicio una dinámica de poder que se ha convertido en un paradigma para las elites locales. Se logró que los jóvenes que participaban en las campañas políticas, una vez que los candidatos a alcaldes ganaban, los jóvenes políticos del FJR tuvieran a su cargo la oficina de atención ciudadana o gestión social. Esa dinámica de integración y negociación surgió durante el mandato frentista de Juan Carlos Pinto.
De esa manera, se nombró a un joven del FJR como director de atención ciudadana en Villa de Álvarez. En el municipio de Colima se logró el nombramiento de José Martínez Paredes y otros jóvenes destacados. Asimismo, se lograron nombramientos en cada municipio de la entidad. La dinámica se volvió automática y siempre estuvo basada en el trabajo constante de los integrantes del FJR. En todo momento se tuvo presente que el Frente es una organización política que busca el poder y aspira a ocupar regidurías, cargos partidarios, cargos administrativos y hasta diputaciones locales y alcaldías.
En el periodo de referencia, en la organización se tuvo bien claro cómo trascender de generación en generación y se promovió bastante la capacitación política. Por eso, hasta la fecha es bien conocida a nivel nacional la generación de los noventa, a la que pertenecen líderes muy importantes como Javier Guizar Macías, quien fue líder del FJR nacional y hoy es Presidente del PRI en Jalisco. Otro ejemplo es Roberto Andrade, quien fue gobernador de Tabasco. El actual gobernador de Durango también pertenece a esa generación.
El FJR fue el espacio idóneo para la superación de muchos jóvenes que se reunían periódicamente para evaluar y planear actividades. Una sesión histórica fue la que trató sobre la expulsión de un miembro del Frente, quien fue identificado como indeseable y era una amenaza para la organización. El Comité tuvo el respaldo del CDE del PRI para desterrar a ese joven que traicionó al partido. El tiempo les dio la razón, porque muchos años después ese joven apareció en prensa, en las páginas de policíacas, como un delincuente consumado.
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